Guía · n.º 04 · Consigue que tu marca se cuente bien fuera de casa
Cómo conseguir que la IA encuentre —y cuente bien— tu marca fuera de tu propia web

Tu sitio web dice quién eres. La búsqueda con inteligencia artificial también escucha lo que dicen los demás. Esta guía explica cómo descubrir qué fuentes consulta, corregir información desactualizada y construir una presencia externa que ayude a que tu marca aparezca con mayor precisión.
Hace años, antes de reservar un restaurante en una ciudad que no conocías, podías hacer algo bastante rudimentario: preguntar en la recepción del hotel.
El recepcionista no había cocinado el risotto. No conocía los márgenes del negocio. Probablemente tampoco había leído su declaración de misión. Pero sabía qué restaurante recomendaban los huéspedes, cuál estaba siempre lleno y cuál había empezado a recibir quejas porque había cambiado de dueño.
El restaurante podía tener una web impecable.
El recepcionista tenía otra cosa: contexto externo.
La búsqueda con inteligencia artificial introduce una versión extraordinariamente sofisticada de aquella escena.
Cuando alguien pregunta a ChatGPT, Gemini, Perplexity, Google AI Mode u otro sistema cuál es una buena agencia, qué herramienta conviene comprar o qué empresa trabaja en determinada especialidad, la respuesta puede apoyarse en muchas fuentes distintas. Entre ellas está, por supuesto, la web de la empresa. Pero también aparecen publicaciones especializadas, comparativas, reseñas, directorios, comunidades, perfiles profesionales, vídeos y otras páginas que la empresa no controla.
De tu web a la reputación. Del dato oficial a la corroboración externa. De lo que dices que eres a lo que la realidad ahí fuera parece confirmar.
Ahí empieza este tutorial.
La idea que hay que entender antes de hacer nada
En román paladino: no basta con tener bien tu web si, fuera de ella, internet cuenta otra historia sobre tu empresa.
Imagina que tu página dice que trabajas principalmente con empresas industriales, pero tres directorios todavía te describen como una agencia para restaurantes. O que eliminaste un servicio hace dos años y una comparativa muy citada sigue asegurando que lo ofreces. O que has cambiado completamente tu modelo de precios, pero una reseña antigua continúa apareciendo en las respuestas de una IA.
El problema no es solo de posicionamiento.
Es de representación.
Algunos estudios recientes ayudan a entender la magnitud del fenómeno, aunque conviene leer sus números con cuidado.
Muck Rack analizó en mayo de 2026 más de 25 millones de enlaces presentes en respuestas de ChatGPT, Claude y Gemini, en 17 sectores, y clasificó aproximadamente un 84 % de aquellas citas como earned media. Eso no significa que «el 84 % de todo lo que dice una IA provenga de terceros». Significa exactamente lo que midió ese estudio, dentro de esa muestra y con su clasificación.
AirOps llegó a un resultado parecido desde otro ángulo. En un análisis de 21 311 menciones de marcas procedentes de más de 500 consultas comerciales de descubrimiento, el 85 % de las menciones se atribuyó a dominios externos y el 13,2 % al dominio de la propia marca. El estudio, además, se centraba en consultas comerciales de descubrimiento. No es, por tanto, una proporción universal aplicable a cualquier pregunta o sector.
Peec AI, por su parte, estudió 30 millones de fuentes citadas en Estados Unidos por ChatGPT, Gemini, Perplexity, Google AI Mode y AI Overviews. En su análisis de marzo de 2026 aparecían recurrentemente Reddit, YouTube, LinkedIn y Wikipedia, junto con sitios de reseñas y publicaciones especializadas. Pero había diferencias considerables entre plataformas y sectores.
Tres investigaciones.
Tres metodologías.
Tres fotografías del mismo paisaje tomadas desde ventanas distintas.
No sumes los porcentajes. No los conviertas en dogma. Quédate con el patrón: las fuentes externas importan y las distintas inteligencias artificiales no consultan necesariamente las mismas.
Qué dicen realmente los estudios
| Estudio | Qué analizó | Resultado relevante | Qué NO demuestra |
|---|---|---|---|
| Muck Rack, 2026 | Más de 25 millones de enlaces en respuestas de ChatGPT, Claude y Gemini | Aproximadamente el 84 % de las citas estudiadas se clasificaron como earned media | Que el 84 % de toda respuesta de IA proceda de terceros |
| AirOps, 2026 | 21 311 menciones de marca en consultas comerciales de descubrimiento | El 85 % procedía de dominios externos | Que esa proporción se reproduzca en cualquier consulta |
| Peec AI, 2026 | 30 millones de fuentes citadas en varios sistemas | Determinados dominios aparecen con frecuencia, pero cambian según sistema y sector | Que exista una lista universal de «fuentes favoritas» de la IA |
Y una advertencia antes de seguir.
Esta tecnología cambia muy deprisa. Sistemas de recuperación, índices, modelos, interfaces y fuentes preferentes pueden modificarse sin que tu estrategia haya cambiado una coma.
Este tutorial refleja la situación que podemos verificar a 29/09/2026.
Si vuelves dentro de unos meses, vuelve también a nuestras guías. Las iremos actualizando a medida que cambie el terreno.
Paso 1. Empieza por las preguntas, no por las plataformas
Aquí es donde resulta fácil equivocarse.
Ves que Reddit aparece mucho en un estudio y piensas: «Tenemos que estar en Reddit».
No necesariamente.
Una clínica dental de Marbella, una empresa de software contable en CDMX y una firma de ingeniería industrial en Lima no compiten por las mismas fuentes de información. Ni sus clientes formulan las mismas preguntas.
Por eso el punto de partida no debería ser «¿en qué plataformas abrimos perfiles?», sino algo mucho más sencillo:
¿Qué le preguntaría a una inteligencia artificial alguien que estuviera buscando precisamente lo que nosotros ofrecemos?
Para muestra un botón.
Una agencia de desarrollo web podría encontrarse con preguntas como:
«¿Qué empresas desarrollan webs corporativas para bufetes?»
«¿Qué agencia puede rehacer una web compleja sin WordPress?»
«¿Qué proveedores trabajan estrategia de marca y desarrollo web bajo un mismo equipo?»
Una empresa turística tendría otras.
Un fabricante industrial, otras completamente distintas.
No te obsesiones al principio con redactar la consulta perfecta. Piensa como pensaría una persona normal que todavía no conoce tu empresa.
Este cambio parece menor, pero lo altera todo.
Ya no estás intentando «optimizar para ChatGPT».
Estás intentando comprender qué ecosistema de fuentes aparece cuando una persona formula las preguntas que importan para tu negocio.
Paso 2. Haz tú mismo las búsquedas
Abre los sistemas que sean relevantes para tu público y formula esas preguntas.
Después mira dos cosas distintas:
qué marcas aparecen;
y qué fuentes sustentan la respuesta.
No des por sentado que un resultado será idéntico mañana. Las respuestas generativas pueden variar según el sistema, la versión del modelo, la fecha, la formulación de la consulta, la información disponible en ese momento y otros factores.
Por eso una búsqueda aislada es una pista.
No un veredicto.
Haz varias consultas representativas. Repítelas periódicamente. Compáralas.
Con un Excel al lado.
Sí, un Excel.
Te lo explicamos con frijolitos: para cada consulta anota la pregunta, el sistema utilizado, si tu marca aparece, qué otras empresas aparecen, qué dominios se citan, qué páginas concretas sustentan la respuesta y si la información sobre tu empresa es correcta, incompleta o directamente falsa.
No necesitas un dashboard con veinte gráficas para empezar.
Necesitas memoria.
Porque dentro de tres meses querrás saber si algo cambió.
Tu registro mínimo
| Consulta | Sistema | ¿Aparece tu marca? | Fuente citada | Competidores | ¿Información correcta? | Fecha |
|---|---|---|---|---|---|---|
| «Pregunta real de cliente» | ChatGPT | Sí / No | URL o dominio | Marca A, Marca B | Sí / Parcial / No | dd/mm/aaaa |
Paso 3. Construye tu mapa de fuentes
Después de unas cuantas consultas empezará a ocurrir algo interesante.
Algunos dominios se repetirán.
Quizá una publicación sectorial aparezca en cuatro respuestas distintas. Quizá G2 domine las consultas de una determinada categoría de software. Quizá Clutch aparezca continuamente cuando se comparan agencias. Quizá en viajes pesen Booking.com, Tripadvisor o YouTube. En un negocio local podría ser Yelp o una publicación regional.
Ese patrón vale mucho más para ti que cualquier clasificación mundial de «las webs más citadas por la IA».
Tu objetivo es terminar con algo parecido a un mapa.
No «internet».
Tu internet.
Las veinte, treinta o cincuenta páginas que una persona probablemente encontrará —directamente o a través de una inteligencia artificial— cuando investigue tu categoría.
A partir de ahí puedes dejar de disparar a oscuras.

Paso 4. Arregla primero lo que sí puedes controlar
Hay fuentes externas que, aunque no vivan en tu dominio, permiten administrar directamente la información de la empresa.
LinkedIn es el ejemplo más obvio. También pueden ser relevantes G2, Capterra, Trustpilot, GitHub, directorios profesionales o plataformas específicas de tu sector.
No abras perfiles por coleccionismo digital.
Ábrelos o mantenlos cuando cumplan una función real para tu negocio o aparezcan repetidamente entre las fuentes utilizadas para tus consultas.
En esas fichas hay cinco cosas que deberían coincidir con la realidad:
- quién eres;
- qué haces;
- para quién lo haces;
- dónde encontrar tu web oficial;
- qué productos o servicios existen hoy.
Aquí aparece una sutileza importante: consistencia no significa copiar y pegar exactamente el mismo párrafo en veinte sitios.
Significa que los hechos no se contradigan.
Puedes explicar tu empresa de una manera en LinkedIn y de otra en un directorio especializado.
En el caso de nuestra firma, por ejemplo, lo que no tiene mucho sentido es ser «consultora de comunicación estratégica» en un sitio, «agencia de publicidad digital» en otro y «empresa de desarrollo de software» en un tercero si esas diferencias no responden a la realidad.
La semántica puede respirar.
Los hechos deberían aguantar el interrogatorio.
Paso 5. Examina las reseñas sin intentar fabricar reputación
Las reseñas plantean un problema distinto porque, por definición, no son tuyas.
Eso es precisamente parte de su valor.
Mira qué dicen los clientes.
No solamente cuántas estrellas dejan.
¿Qué servicios mencionan? ¿Qué tipo de cliente parecen representar? ¿Qué problemas dicen haber resuelto contigo? ¿Hablan de características que ya no existen? ¿Te confunden con otra empresa? ¿Repiten una determinada fortaleza que tu propia web apenas explica?
Una página de reseñas puede contener una descripción formal de la empresa y, debajo, cincuenta pequeñas piezas de evidencia humana.
Eso interesa a las personas.
Y puede interesar a los sistemas que recuperan información de esas páginas.
Lo que no conviene hacer es intentar domesticar ese material mediante reseñas artificiales, campañas encubiertas o participación fingida.
Reddit, por ejemplo, prohíbe el spam y cita expresamente como posibles infracciones la publicación repetitiva para obtener exposición o beneficio económico y determinadas formas de promoción no deseada.
Dicho sin jerga: no abras una cuenta en Reddit para ir dejando miguitas con el nombre de tu empresa como si estuvieras alimentando a una paloma algorítmica.
Si tienes algo útil que aportar, aporta.
Si no, escucha.
Paso 6. Busca las comparativas que la IA utiliza una y otra vez
Aquí suele esconderse una de las oportunidades más interesantes.
Supongamos que preguntas varias veces cuáles son las mejores herramientas para una tarea determinada y tres sistemas distintos citan el mismo artículo comparativo.
Tu empresa no aparece.
El primer impulso puede ser escribir al editor:
«Hola, ¿podríais incluirnos?»
Hay una aproximación bastante mejor.
Lee el artículo.
Comprueba cuándo se actualizó. Averigua qué criterios utiliza. Mira qué competidores aparecen y por qué. Si el medio explica cómo selecciona productos o proveedores, respeta ese proceso.
Y entonces pregúntate qué podrías aportar que fuera útil para actualizar la pieza.
Datos propios.
Una especificación que ha cambiado.
Precios actuales.
Investigación original.
Un caso de uso nuevo.
Una fuente experta.
Información verificable que haga mejor el artículo.
Una petición de inclusión beneficia principalmente a quien pide.
Un dato bueno puede beneficiar al artículo.
Los editores notan la diferencia.
Paso 7. No abandones tu propia casa
A estas alturas puede parecer que estamos diciendo que tu web ha dejado de importar.
Justo al contrario.
Tu sitio debería ser la fuente oficial a la que cualquiera pueda acudir para saber qué es verdad hoy.
Nombre correcto de la compañía. Productos y servicios actuales. Público al que se dirige cada oferta. Características. Condiciones. Precios cuando corresponda publicarlos. Ubicaciones. Personas responsables. Investigación propia. Cambios importantes.
Cuanto más fácil sea verificar un dato, más sencillo será corregirlo cuando aparezca mal fuera.
Piensa en tu web como el registro civil de la marca.
Las demás fuentes pueden contar historias sobre ti.
Aquí deberían poder comprobar los hechos.
Y hay una pequeña comprobación técnica que merece la pena hacer aunque no tengas un perfil técnico.
Para aparecer en determinadas experiencias de búsqueda con IA, tus páginas tienen primero que ser accesibles para los sistemas correspondientes.
En el caso de OpenAI, OAI-SearchBot participa en el acceso de ChatGPT Search al contenido público. Bloquearlo puede impedir que una página se utilice como fuente de resultados de búsqueda. Permitirlo, naturalmente, no garantiza que aparezcas.
En Google, las funciones de IA se apoyan en los requisitos normales de indexación y elegibilidad de Search; Google no exige un marcado especial reservado únicamente a AI Overviews o AI Mode.
Traducido para alguien que no quiere pasar la tarde leyendo un archivo robots.txt:
pide a la persona que mantiene tu web que compruebe que los buscadores y servicios de IA que te interesan pueden acceder a las páginas que quieres hacer públicas.
Eso es todo.
No necesitas un máster en infraestructura.
Paso 8. Crea un pequeño sistema para corregir errores
Imagina que encuentras una comparativa importante donde todavía figura el precio de 2024.
No te limites a pensar «qué fastidio».
Documenta el error.
Busca la fuente oficial que demuestra cuál es el dato correcto.
Identifica si la página dispone de editor, formulario de actualización, perfil administrable o servicio de soporte.
Solicita la corrección con una frase bastante menos dramática que «la inteligencia artificial está difundiendo información falsa sobre nuestra marca».
Algo como:
«Hemos visto que esta página todavía muestra nuestro precio anterior. El precio vigente desde tal fecha es este y puede comprobarse aquí».
Hecho.
Dato.
Fuente.
Cuanto menor sea la fricción para verificar tu corrección, mejor.
Y deja constancia de la fecha.
Ese último detalle parece burocrático hasta que llevas seis meses haciendo esto y no recuerdas si ya habías escrito a ese medio o simplemente pensaste que debías hacerlo.
Registro de correcciones
| Fuente | Error detectado | Dato correcto | Evidencia oficial | Acción | Fecha | Estado |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Comparativa X | Precio antiguo | Precio actual | URL oficial | Contactado editor | dd/mm/aaaa | Pendiente |
El objetivo no es convertirte en archivero.
Es impedir que el mismo error te sorprenda tres veces.
Paso 9. Mide menciones, citas y tráfico como cosas diferentes
Que una IA mencione tu marca no significa necesariamente que cite tu web.
Que cite tu web no significa que alguien haga clic.
Y un clic no significa una venta.
De la presencia a la cita.
De la cita a la visita.
De la visita a la conversión.
No mezcles esas capas.

Ese último punto importa.
Porque resulta tentador enseñar una captura de ChatGPT mencionando una marca y llamarlo «resultado».
No lo es necesariamente.
Es un dato.
Puede ser un dato magnífico.
Pero sigue siendo un dato.
Paso 10. No conviertas «GEO» en una nueva religión
Existe ya toda una industria alrededor de términos como Generative Engine Optimization, GEO o AEO.
Algunas de sus técnicas son perfectamente sensatas.
Otras son SEO de toda la vida con traje nuevo.
Y otras, francamente, parecen alquimia.
La evidencia disponible no justifica pensar que exista una fórmula secreta capaz de obligar a una inteligencia artificial a citar una marca.
Eso no significa que debas ignorar la transformación.
Significa que conviene trabajar sobre cosas bastante menos exóticas:
información clara;
investigación útil;
fuentes reputadas;
buena accesibilidad técnica;
presencia externa legítima;
contenidos que merezcan ser citados;
y una marca que pueda ser descrita sin necesidad de adivinar qué demonios vende.
Nada de eso cabe bien en una fórmula mágica.
Qué le vamos a hacer.

La prueba de realidad
Si mañana quieres saber por dónde empezar, haz esta prueba.
Escoge cinco preguntas que un posible cliente podría formular antes de contratar una empresa como la tuya.
Hazlas en dos o tres sistemas de IA relevantes para tu mercado.
Abre las fuentes que aparecen.
Busca tu marca.
Busca a tus competidores.
Comprueba qué información se repite.
Después visita esas páginas como una persona, no como un «especialista en GEO».
¿Entenderías correctamente qué hace tu empresa?
¿Los datos siguen vigentes?
¿Las comparaciones son razonables?
¿Hay alguna fuente que aparezca una y otra vez y que hayas ignorado durante años?
Ahí tienes trabajo para empezar.
No necesitas una teoría sobre cómo piensa una inteligencia artificial.
Necesitas observar qué está leyendo.

Auditoría de 30 minutos
- Elige 5 preguntas reales de clientes
- Pruébalas en 2 o 3 sistemas
- Anota las marcas mencionadas
- Abre las fuentes citadas
- Localiza datos antiguos o contradictorios
- Detecta dominios que se repiten
- Comprueba tu web oficial
- Elige las 3 correcciones prioritarias
Tres cosas que no debes olvidar
Tu sitio web sigue siendo la fuente oficial de tu empresa.
Las fuentes externas pueden condicionar cómo se descubre y se describe tu marca, especialmente en determinadas consultas de comparación y descubrimiento.
Y ninguna presencia, perfil, reseña, artículo o ajuste técnico garantiza que un sistema de inteligencia artificial vaya a mencionarte o citarte.
Esto último merece repetirse porque alrededor de esta tecnología crecerá —ya está creciendo— una saludable industria de promesas.
La búsqueda con IA no es una máquina expendedora.
No introduces tres menciones de marca y cae una recomendación.
Es un ecosistema cambiante de índices, modelos, fuentes, consultas y criterios de recuperación.
La estrategia, por tanto, se parece menos a «optimizar una IA» y más a algo que las buenas organizaciones llevan haciendo décadas:
conseguir que la información correcta sobre ellas exista, sea comprobable y aparezca en los lugares donde la gente va a buscar respuestas.
La única diferencia es que ahora, en ocasiones, quien hace primero la lectura es una máquina.
Compartir
- Correo electrónico
- Facebook (abre en una pestaña nueva)
- Se abrirá el menú nativo para compartir; elige Mensajes.
- LinkedIn (abre en una pestaña nueva)
- Reddit (abre en una pestaña nueva)
- Telegram (abre en una pestaña nueva)
- WhatsApp (abre en una pestaña nueva)
- X (abre en una pestaña nueva)
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente una fuente de terceros?
Es cualquier fuente situada fuera de la web oficial de una empresa que publica información sobre ella.
Puede ser una reseña, una comparación, una noticia, una publicación especializada, una comunidad, un directorio o incluso un perfil corporativo alojado en otra plataforma.
La clave no está tanto en quién puede editar la página como en que la información viva fuera de tu propio dominio.
¿Necesito estar en Reddit para aparecer en respuestas de IA?
No.
Que Reddit figure entre las fuentes citadas con frecuencia en determinados estudios no significa que todas las empresas deban tener presencia allí.
Primero comprueba si Reddit aparece realmente en las consultas importantes para tu negocio.
Si no aparece, quizá tengas prioridades mejores.
¿Debería crear perfiles en todas las plataformas posibles?
Tampoco.
Un perfil abandonado o contradictorio puede generar más ruido que valor.
Prioriza los lugares donde ya estén buscando información tus clientes, donde aparezcan fuentes relevantes para tus consultas y donde puedas mantener los datos actualizados.
¿Conviene que mi descripción sea idéntica en todas partes?
No.
Los hechos deben ser coherentes; la redacción no tiene por qué serlo.
Una descripción para LinkedIn puede ser distinta de la utilizada en G2 o en una asociación profesional, siempre que nombre, actividad, servicios, público y demás información factual no se contradigan.
¿Más menciones externas harán que ChatGPT recomiende mi empresa?
No existe una relación automática demostrada de ese tipo.
Una mayor presencia legítima en fuentes relevantes puede mejorar la cantidad y calidad de información disponible sobre una marca. Pero ningún número de menciones garantiza una recomendación, una cita o una determinada posición en una respuesta.
¿Puedo pagar para aparecer en artículos comparativos?
Algunas publicaciones ofrecen contenidos patrocinados o fórmulas comerciales y otras no.
Si existe una relación comercial, conviene que esté identificada como tal.
Desde el punto de vista de este tutorial, lo importante es no confundir una aparición pagada con evidencia independiente sobre la empresa.
¿Qué hago si una IA da información equivocada sobre mi negocio?
Empieza buscando de dónde puede proceder el dato.
Comprueba tu propia web y después las fuentes externas más visibles para esa consulta.
Si localizas una página con información obsoleta, corrígela directamente cuando tengas control sobre ella o solicita al responsable de la publicación que la actualice.
No siempre será posible determinar la fuente concreta que originó una afirmación.
¿Debo permitir OAI-SearchBot?
Si quieres que páginas públicas de tu web puedan ser descubiertas y utilizadas por ChatGPT Search, conviene revisar que no lo estés bloqueando inadvertidamente.
Eso no significa que OpenAI vaya a mostrar tu contenido.
Significa únicamente que no has cerrado técnicamente esa vía de acceso.
Comprueba siempre la documentación vigente de OpenAI antes de modificar reglas de rastreo, porque estas especificaciones pueden cambiar.
¿Necesito un archivo llms.txt?
A 29/09/2026, no recomendaríamos tratarlo como requisito universal para aparecer en sistemas generativos.
Puede utilizarse experimentalmente en determinados contextos, pero no existe una base suficiente para presentarlo como equivalente de robots.txt ni como mecanismo estándar que los grandes motores de IA deban respetar.
Si decides implementarlo, hazlo como complemento y verifica primero la documentación vigente de cada servicio.
¿Hay que crear contenido «especial para IA»?
No necesariamente.
Un buen contenido para una persona suele compartir muchas cualidades con una buena fuente para sistemas de búsqueda: claridad, información verificable, estructura comprensible, datos propios, contexto y actualización.
Lo que sí cambia es la necesidad de pensar más allá de tu propia web.
Tu contenido puede ser impecable y, aun así, convivir con información externa que diga otra cosa.
¿Cómo sé si todo esto está funcionando?
No dependas de una única métrica.
Observa por separado:
- si tu marca aparece en consultas relevantes;
- qué fuentes se citan;
- si cambia la precisión de la información;
- si esas fuentes generan visitas;
- y si esas visitas acaban produciendo resultados empresariales.
Una captura de pantalla bonita no sustituye a una serie temporal.
¿Cada cuánto debería repetir la auditoría?
No existe una frecuencia universal.
Para una empresa estable, una revisión trimestral puede ser suficiente como punto de partida. En mercados donde cambian con frecuencia precios, productos, regulación o competidores, probablemente convenga revisar antes.
Lo importante es repetir siempre un conjunto comparable de consultas para poder distinguir un cambio real de una simple impresión.
¿Este tutorial seguirá siendo válido dentro de un año?
La estrategia fundamental probablemente envejezca mejor que las tácticas concretas.
Mantener información correcta, comprender las fuentes externas y publicar evidencia útil son principios bastante resistentes.
Los rastreadores, las interfaces, los informes, las métricas y los sistemas que utilizan las plataformas sí pueden cambiar rápidamente.
Por eso recomendamos volver periódicamente a estas guías y comprobar si existe una versión actualizada.
¿Quieres saber qué está leyendo la IA sobre tu marca?
Podemos auditar cómo aparece tu empresa en ChatGPT, Gemini y Perplexity, localizar dónde está publicado lo que cuentan y detectar información contradictoria, ausente o desactualizada. Si tienes web, le echamos además un vistazo preliminar según los estándares actuales. Lo recibes todo en un informe priorizado.
La auditoría tiene un coste de US$60 + IVA, o su equivalente en otras divisas al tipo de cambio aplicable en el momento de contratar el servicio.
Si, tras la auditoría, contratas los servicios de Fast Forward Communication Agency para el desarrollo de tu marca online, descontaremos íntegramente el coste de la auditoría de los honorarios del proyecto.
No prometemos «hacerte salir en ChatGPT».
Sí podemos averiguar qué historia está encontrando hoy sobre ti y ayudarte a que los hechos estén en orden.
¿Lo miramos? Hablemos.
Fuentes consultadas
Muck Rack, «Earned media still drives 84% of AI citations», actualización de mayo de 2026.
AirOps, «Third-Party Sources Drive 85% of Brand Discovery», estudio y metodología sobre consultas comerciales de descubrimiento.
Peec AI, «Top domains cited by AI search», análisis de 30 millones de fuentes en Estados Unidos, marzo de 2026.
OpenAI, documentación sobre ChatGPT Search y rastreadores web.
Google Search Central, documentación sobre AI Overviews, AI Mode y optimización para funciones generativas.
Microsoft Bing, documentación de 2026 sobre informes y métricas de visibilidad en experiencias de IA.
LinkedIn Help y Reddit Help, documentación oficial sobre páginas empresariales y política contra el spam.
Ilustraciones generadas con inteligencia artificial bajo dirección del autor.